(Fuente: La Gaceta Rural) Daniel Ploper, director técnico de la Estación Experimental “Obispo Colombres”, aclara que la rotación es “una buena herramienta” para mejorar la estructura del suelo.
Los cultivos de verano en la región vienen desarrollándose en una ambiente con estrés hídrico. Los suelos han presentado “baja estabilidad estructural” y ello implicó un mayor cuidado para evitar una degradación acelerada. En ese escenario, la rotación de cultivos de verano significó una “buena herramienta” para contrarrestar el impacto de la falta de lluvia y la falta de humedad. Sigue leyendo