(Fuente: Suena a campo) Devani, Titular del Programa Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres comentó a Suena a Campo que algunas localidades acumularon desde octubre hasta enero la cantidad de precipitaciones cercanas al promedio anual.
De acuerdo a los datos brindados por el especialista, la siembra de soja ya está completa, mientras que la de maíz se encuentra en un avance del 70%, con retraso, como consecuencia de las últimas precipitaciones. “Muchos productores están en alerta por la cantidad de lluvias que se han registrado. Estamos ante un año excepcional, ya que no sólo está lloviendo mucho, sino además con mucha intensidad. Hay localidades que entre octubre y enero han cubierto la cantidad de milímetros que caen normalmente en toda la campaña”, aseguró.
Un ejemplo de esto en la zona de Monte Redondo, donde se han acumulado aproximadamente 680mm, cercano al promedio anual. “Ante esto, los suelos están saturados, hay escorrentía y esto termina en desbordes, caminos y poblaciones inundados, como lo estamos viendo en el Este y otras zonas del país”.
“El exceso de lluvia está provocando desastres en algunos campos, pero en líneas generales, el agua puede ayudar a que tengamos una campaña con rindes bastante buenos”, comentó consultado sobre cómo impactará esta situación a la producción. Por otro lado, dijo que el contexto económico del país es lo que está afectando a los agricultores, porque si bien la soja es un commodity que está pegado al dólar, los productores también necesitan tener liquidez. “La realidad de un productor que puede pasar la campaña comprando sus insumos al contado, es muy distinta de quienes compran a cosecha, a quienes les sale todo mucho más caro y se ven obligados a vender la producción en un determinado momento, con lo que no pueden sacar el máximo provecho a la comercialización. Por otro lado vemos que las labores están aumentando en valor dólar y por último habrá un aumento de los costos de producción, porque el exceso de lluvia generó un gasto extra en herbicidas para hacer control de malezas. Todo esto redundará en menor ingreso por hectárea”, explicó.
Diversificación en la elección de las semillas
Consultado sobre las variedades utilizadas en esta campaña, Devani nos comentó que entre las opciones de ciclo corto, las más elegidas fueron: 63i64 de Don Mario, 6065 de Bayer, 6410 de Monsanto – muy utilizada en el Este – 5909 de Nidera y DM 6563. En cuanto a las variedades intermedias largas, las más utilizadas son: Orus 7510, Nidera 7709, DM 7976. “Vemos que actualmente el mercado está muy repartido entre las distintas opciones que tiene el productor a la hora de sembrar”.
Además comentó que el porcentaje de rotación está aproximadamente al 25%. “Aún no tenemos todos los datos de esta campaña, pero hay alrededor de 193.000 has. de soja y aproximadamente 75.000 de maíz. Es un buen porcentaje, pero debería ser mayor considerando las particularidades de nuestra zona. La recomendación de la EEAOC es rotar un 30 – 35% en lotes con buenos suelos y de 45 – 50% para lotes ubicados en zonas marginales”.
Según Devani, el uso de semillas transgénicas – tipo Intacta RR – viene aumentando con los años, y actualmente se estima que representan aproximadamente 70% de los materiales que se utilizan. “Habrá que ver cómo avanza el uso de este tipo de semilla en el futuro, ya que es oneroso para el productor y dependerá de lo útil que siga siendo para controlar el ataque de orugas, o si veremos que se desarrolla una resistencia. Los productores en general están haciendo los refugios, pero hay algunas plagas que no son target de control para este evento, como la Spodoptera, que está aumentando”, concluyó.