Se trata de un bio-producto que fue desarrollado por investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres. Fuente: UNT
En diciembre pasado se firmó un acuerdo entre la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) para desarrollar y llevar a escala comercial un bio-producto de origen vegetal que estimula la defensa de las plantas.
“El producto actúa como una vacuna vegetal. Fue creado a partir de una proteína aislada de un hongo que sirve para proteger los cultivos de las plagas y al mismo tiempo no genera daños en los cultivos ni en el ambiente. Este nuevo tipo de productos, que permite un manejo sostenible de plagas, malezas y enfermedades en la agricultura, tiene un mercado creciente en el plano nacional e internacional”, explicaron desde la casa de estudios tucumana.
El importante acuerdo contó con la presencia de los representantes de las tres instituciones, como así también de la empresa argentina que desarrollará y producirá el producto, a partir de los próximos meses.
Además, destacaron desde el CONICET que este acuerdo es el puntapié inicial para la elaboración a gran escala de un producto que logrará una resistencia a ciertos microorganismos perjudiciales que atacan a las plantas.