El contenido de agua implica el 70% del rendimiento

(Fuente: EEAOC, Publicado en LaGaceta Rural) En un encuentro técnico se explicó la incidencia de la utilidad del recurso y la relación con el producto y los calibres en los cultivos de garbanzo

El contenido de agua útil a la siembra y su relación con los rendimientos y calibres tiene una gran incidencia en los resultados, dijo Juan Ignacio Romero, de la Sección Suelos y Nutrición Vegetal de la Estación Experimental Agroindustrial “Obispo Colombres” (Eeaoc). El técnico aportó al encuentro organizado por la entidad provincial un análisis de los estudios que se vienen realizando para intentar cuantificar la relación entre el contenido de agua útil a la siembra y los rendimientos y calibres obtenidos en el cultivo de garbanzo. De esa manera, el productor podría contar con una herramienta de gran utilidad a la hora de toma de decisiones.

Romero explicó que el requerimiento hídrico del cultivo es aproximadamente de 300 milímetros, y que durante gran parte del ciclo de los cultivos otoño-invierno no hay aporte de precipitaciones; por lo tanto, la eventualidad de un déficit hídrico marcado dependerá, en gran medida, de la cantidad de agua almacenada en el suelo al momento de la siembra.

En la campaña 2012 se realizó un estudio en una finca de la localidad de La Ramada, para intentar cuantificar esa relación. Se trabajó con el cultivar norteño y la siembra se realizó entre los días 9 y 16 de mayo de 2012. En ese momento se determinó el contenido de agua útil hasta la profundidad de 150 centímetros en 12 puntos georeferenciados dentro de esa finca. En la cosecha, realizada entre los días 11 y 25 de octubre, se determinó, en base al contenido hídrico final del suelo y la evaluación de los rindes y calibres de cada situación, que el contenido de agua útil del suelo a la siembra del garbanzo explicó la variación de los rendimientos obtenidos en más de un 70%, siendo el principal factor determinante de los rindes en secano, según relató.

“En 2012, de 12 puntos evaluados, la relación que se obtuvo fue de 9,19 kilos de grano por cada milímetro de agua útil almacenado en el perfil a la fecha de siembra, hasta los 150 centímetros de profundidad (…) Si durante el ciclo ocurrieran precipitaciones de importancia agronómica o se realizaran aportes mediante riego, esta relación encontrada podría modificarse en función de la magnitud del aporte y del momento en que éste ocurra”, comentó el técnico.

Con respecto a los calibres obtenidos y su relación con la humedad edáfica a la siembra, se observó que el porcentaje de calibres 9 y 10 conseguidos fue explicado en un 30% por dicha variable. Es decir, el contenido inicial de humedad en el suelo influyó en los calibres obtenidos, pero hubo una importante influencia de otros factores a estudiar, entre los cuales podrían citarse los nutricionales, la ocurrencia o no de heladas tardías, la ocurrencia de precipitaciones en momentos críticos que ayudarían al llenado de granos.

Ese dato destacó que el conocimiento del contenido de agua útil almacenada en el suelo a la fecha de siembra permitiría tener una muy buena aproximación del rendimiento a obtener en cada situación, siempre y cuando se realice un buen manejo de malezas, plagas y enfermedades a lo largo del ciclo del cultivo, y suponiendo la no ocurrencia de heladas severas o granizo.

“Con el propósito de dar mayor solidez a esta herramienta y ampliar el conocimiento sobre el efecto de otras variables, en la campaña 2014 se está replicando el mismo trabajo en un mayor número de localidades y fechas de siembra”, finalizó Romero.

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