(Fuente: EEAOC, publicado en La Gaceta Rural) Las lluvias de principios de mes, en el NOA, permitieron que mejorara el perfil de humedad de los suelos, augurando un buen comienzo para la campaña. Pero el trigo y el garbanzo se brotaron, perdiendo calidad el grano.
Según un informe realizado por los ingenieros agrónomos Mario Devani, Fernando Ledesma y Daniela Perez, del Programa Granos de la EEAOC, las precipitaciones de la primera semana de noviembre fueron generalizadas desde el sur de la región del NOA (Catamarca) hasta el norte de Salta (Tartagal), y desde las zonas pedemontanas hacia el este; con precipitaciones de entre 140 mm y 70 mm, según las áreas.
Se destaca que fueron de 10 a 12 días de lluvias y lloviznas continuas con bajas temperaturas, lo que posibilitó acumular agua de manera significativa en el perfil del suelo, augurando un buen comienzo para la nueva campaña. Aunque el lado negativo fue la pérdida de la calidad del grano y el brotado del trigo y garbanzo que se encontraban todavía sin cosechar.
Estas lluvias obligaron al productor a Sigue leyendo





