
(Fuente: EEAOC, Publicado en la Gaceta)El doctor Vizgarra traza un panorama complejo para la legumbre, condicionada por la falta de agua y el frío.
La campaña actual de garbanzo fue muy influenciada por lo que ocurrió en el verano pasado, donde hubo poca acumulación de agua en los perfiles, como para poder afrontar con cierto éxito un resultado satisfactorio del cultivo y, por ello, muchos productores sembraron con escasa cantidad de agua, salvo casos puntuales, comentó el doctor Oscar Nicéforo Vizgarra, jefe del Programa Legumbres Secas de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán.
Hubo casos excepcionales de agua acumulada, con unos 150 mm, donde pudieron hacer siembras tempranas en los primeros días de mayo, pero la mayoría de los productores sólo tenían unos 50 mm acumulados, que hicieron que las siembras se tardaran esperando más agua y que los lotes se desocuparan de la soja. Sigue leyendo


