
(Fuente: EEAOC, La Gaceta) Sobre el final de enero, las lluvias registradas habían sido tan irregulares que provocaron preocupación entre los productores de granos tanto en la provincia como en la región. Pero luego llegaron algunas precipitaciones y el panorama fue cambiando.
Así, las lluvias de los últimos días trajeron alivio para los productores tucumanos, quienes venían de haber atravesado un período de doble estrés (hídrico y térmico) que afectó a los cultivos de granos implantados debido a que durante enero el agua caída había sido irregular, tanto en su distribución como en la cantidad que mojó los suelos, analizó Fernando Ledesma, técnico del Programa Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo
Colombres.
En el caso de la soja, esta Sigue leyendo




