Las lluvias irregulares provocaron que haya cañaverales en mal estado o abandonados

(Publicado en: La Gaceta Rural/viernes 22 de febrero) Jorge Scandaliaris (EEAOC) dijo que las plantas tuvieron un buen comienzo, pero la falta de precipitaciones adecuadas pusieron en grave riesgo a muchas fincas. Estima que esto generará disminución de los buenos rendimientos culturales que caracterizan al cañaveral de Tucumán

La característica fundamental del cañaveral tucumano, a la fecha, es un mosaico de situaciones, donde hay lotes relativamente en buen estado, otros regulares y otros en situación mala o en abandono, comentó el ingeniero Jorge Scandaliaris, Director Asistente en Investigación y Tecnología Agropecuaria y Coordinador del Programa Caña de Azúcar de la EEAOC (Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres) de Tucumán.

El cañaveral tuvo, en general, un comienzo bueno. Fundamentalmente, porque a principios de la primavera se produjeron algunas lluvias que posibilitaron una buena brotación inicial. Después, sin embargo, hubo un período de sequía y los registros pluviométricos no fueron los normales durante noviembre y diciembre, explica.

Lo más negativo -según el especialista-, aconteció durante enero y febrero, ya que sumadas a un déficit hídrico importante, ocurrieron temperaturas más altas que lo normal, producto de un calentamiento general en la región.

El cañaveral sufrió las consecuencias de la falta de agua, declinó notablemente su crecimiento. En las situaciones más graves, hubo síntomas evidentes de sequía, con hojas acartuchadas y secas, cepas afectadas y pérdida en la población de tallo.

 

Si se analizan las distintas áreas de cultivo de la caña de azúcar en Tucumán, se percibe una situación muy desigual. Ello es producto de que las precipitaciones fueron tremendamente irregulares en la provincia, lo que sumado a variables de manejo, presencia o no de cobertura, características del suelo, napas freáticas y otras condiciones- como la longevidad del cañaveral-, hacen que su estado sea heterogéneo, pondera Scandaliaris.

 

En efecto, hay cañaverales que están relativamente bien para la época, con buena altura y buena población de tallos; otros, en cambio, se hallan en un estado sumamente crítico, con hojas afectadas, crecimiento paralizado y pérdida de brotes.

 

Hay pérdidas totales

 

“En las condiciones más críticas, hay cañaverales ya perdidos o sin capacidad para llegar a la zafra 2013 con un volumen de caña adecuado como para permitir la cosecha. Se trata de lotes que, en algunos casos, ya han sido abandonados”, señala el profesional.

 

Asimismo, remarca que el panorama vigente indica que el efecto de la sequía ha sido severo y que se trata de un fenómeno con características similares a la de 2012, aunque variables según las zonas. “El fenómeno climático ha llevado a que Tucumán haya perdido parte de su potencial productivo y que hoy en día no se esperen los niveles de materia prima que se especularon en octubre de 2012”, subraya.

Consecuencias

Como resultado de que en la mayoría de los lotes el cañaveral demuestra haber sufrido el efecto negativo de la falta de agua, seguramente la producción azucarera de Tucumán no tendrá los niveles habituales de rendimientos que la caracterizan como zona productora de azúcar.

“Esto, probablemente, tendrá consecuencias en las disponibilidades de materia prima, y también es posible que muchos lotes deban ser renovados por la pérdida de capacidad productiva, como consecuencia del déficit hídrico prolongado”, especifica el especialista.

Por otra parte, las irregulares precipitaciones recientemente acontecidas en toda la Provincia, hacen que persistan en algunas zonas las condiciones de sequía.

De acuerdo a los registros de la Eeaoc, en los últimos dos días (17 y 18 del mes en curso), en algunas localidades precipitaron alrededor de 100 mm, lo que resultó interesante para hidratar el perfil del suelo.

Sin embargo, en muchas áreas, el volumen de lluvias estuvo por debajo de los 20 o 30 mm, cantidad que es insuficiente para recomponer el déficit de agua y, en consecuencia, hacen que persista la condición de grave sequía.

Menores rendimientos

Por último, Scandaliaris resalta que la limitación del crecimiento de la caña de azúcar en una buena porción de la zona cañera de Tucumán, -exceptuando algunos lotes que se encuentran en relativamente buen estado-, generaran un daño substancial y una disminución de los niveles habituales de rendimientos culturales que caracterizan a nuestra provincia.

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