(Fuente: Suena a Campo) Las inclemencias climáticas signaron fuertemente a la actual campaña de trigo y garbanzo en la provincia de Tucumán. Esto no sólo afectó a la cosecha sino también a su comercialización, debido a la mala calidad tanto en semillas como en granos. En cuanto al área sembrada, la superficie con trigo descendió un 40% con respecto al 2017, y en el caso del garbanzo se registró un leve aumento, manteniendo los valores de crecimiento casi estables.
La producción de trigo y garbanzo fue altamente afectada durante la campaña 2018/19 debido a las inclemencias climáticas que se registraron. En primera instancia, se registró un estrés hídrico que se produjo durante la etapa de siembra, causando insuficiencias de humedad en los perfiles del suelo, lo que impidió el crecimiento de plantas con buenas estructuras. A esta situación se sumaron las fuertes heladas que se produjeron durante el invierno, afectando la floración de los cultivos y por último, las extremas lluvias producidas durante el mes de Octubre terminaron afectando tanto a la cosecha como a la calidad de los granos.
Esta situación desencadenó una gran preocupación por parte de los productores, ya que en el caso del trigo, la cosecha se vió afectada en un 80% y sólo un 10% pudo escapar de aquella situación debido a la siembra de variedades con ciclos cortos. En lo que concierne al garbanzo, la situación fue peor, ya que “De las 18.000 hectáreas sembradas, entre 12.000 y 15.000 resultaron seriamente afectadas, comprometiendo el cultivo en un 100%” informó el Dr. Oscar Vizgarra, Coordinador del Proyecto Legumbres secas de la EEAOC, a Suena a Campo. Estos factores dieron como resultado un déficit de producción.
Este panorama complicado para el productor, repercutió de forma negativa en la comercialización, ya que en lo relacionado con ambos cultivos, los lotes no pudieron ser cosechados. En el caso de aquellos productores que decidieron levantar la cosecha, se observó que la calidad de los granos fue severamente afectada y raíz de ello existieron casos en donde se decidió entregar los granos a acopiadores que aún esperan poder comercializar los mismos.
“Esto también repercute en la calidad de las semillas, ya que al principio de la campaña se registraron problemas para la obtención de semillas de calidad, y como consecuencia de este período de cosecha con malas condiciones, las semillas seguramente volverán a ver afectadas su calidad para el año próximo” informó la Ingeniera Carmina Fandos.
En este sentido, desde la Sección de Sensores Remotos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) se realizaron relevamientos a campo para monitorear el área sembrada de trigo y garbanzo. En cuanto a los resultados, la Ingeniera Fandos informó que para este año la superficie con trigo fue bastante menor en comparación al año pasado “este año se relevaron 73.180 has que equivalen a un 40% menos que en el 2017” y agregó “en lo que respecta al garbanzo, a nivel general la superficie se mantuvo registrando un leve incremento del 3% que equivale a 17.460 has”.
“Para realizar las estimaciones de ambos cultivos, se utilizó como materia prima las imágenes satelitales. Particularmente en este caso, se utilizaron los satélites Landsat 8 y Sentinel 2A y 2B. En cuanto al trabajo, se aplican metodologías de clasificaciones digitales, cuya información es constatada posteriormente a campo. Estas informaciones proporcionadas se realizan a nivel provincial pero en detalle se publica a nivel de departamento. De esta manera, encontramos la información estadística y gráfica con la correspondiente distribución espacial de los cultivos”, explicó.
El productor debe hacer uso de esta información ya que los datos publicados a nivel local son de gran utilidad para determinar, entre otras cosas, la declaración de emergencia agropecuaria como es el caso de esta campaña en particular. Otro uso de gran importancia es el que permite conocer a los antecesores de los cultivos, observando cada año cómo se va repitiendo la secuencia de los mismos, siendo éste un factor muy importante para su manejo agronómico.
DECLARACIÓN DE ESTADO DE EMERGENCIA PARA TRIGO Y GARBANZO
En lo que respecta a la situación actual que están viviendo los productores de Tucumán con respecto a la producción de trigo y garbanzo, Suena a Campo entrevistó a Roberto Palomo, Prosecretario de la Asociación Civil de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (APRONOR) quien nos comentó sobre la decisión de realizar un pedido formal ante el Gobierno, para declarar el estado de Emergencia Agropecuaria en ambos cultivos.
Las últimas novedades que se conocieron al respecto giran en torno a los monitoreos que se estarían realizando desde la Secretaría de Agricultura familiar, a través de un relevamiento de los campos y de los materiales dañados. Además, el Gobierno sigue evaluando esta situación ya que uno de los requisitos más importantes tiene que ver con que los daños ocasionados de forma general, superen el 50%.
En este sentido, el Prosecretario de APRONOR informó que esta situación se aplica tanto a los cultivos de garbanzo y trigo, como así también a la papa, ya que las pérdidas superan ampliamente este valor. Esa información fue validada por la EEAOC y por INTA, instituciones que coinciden en los porcentajes de pérdidas.