(Fuente: La Gaceta) La historia azucarera se repite ciclo tras ciclo y los sectores involucrados muy fuertemente con la actividad, el industrial y el cañero, pocas veces se pusieron de acuerdo y casi nunca cumplieron con lo acordado en diferentes momentos de la larga historia azucarera de la provincia. Los ejemplos sobran, por lo que no es necesario enumerarlos para demostrar que, sin acuerdos, no se podrá nunca llegar a buen puerto.
La historia nuevamente se repite y, al fin y al cabo, los que se perjudican son los mismos actores que no tuvieron la inteligencia y la audacia de tirar todos para el mismo lado y evitar los intereses mezquinos por el que cada uno peleaba sin miramientos.
Sólo buscan el beneficio inmediato y a corto plazo, sin importarles qué es lo que le puede suceder a la actividad en su conjunto. Miraban sólo el árbol y no tenían en cuenta el monte en su conjunto. Hoy están en un pozo y no saben a quién recurrir para que los saquen de esta situación tan difícil.
Así se está hoy, con un sobrestock que genera una baja importante de precios y a pocos días de iniciar una nueva campaña zafrera, con más incertidumbres que nunca.
Hoy, el sector pide la creación de un nuevo ente, en este caso nacional, que controle lo que se produce y que actúe en consecuencia, para equilibrar el mercado y para que los precios sean apetecibles por todos.
Es por ello que solicitaron dejar sin efecto la Ley Azucarera que fomentó la creación de un instituto provincial hace poco tiempo atrás, porque argumentan que no se cumplió el objetivo buscado por esa normativa.
Las autoridades gubernamentales provinciales sostienen que el sector pide la actuación del Estado, y que cuando las cosas no salen como ellos querían, a pesar de tener mayoría en la toma de decisiones de dicho organismo, piden dejar sin efecto dicha ley.
Esto muestra que el sector, en su conjunto, no tiene un Norte trazado y que solo actúa para donde más le conviene a las diferentes partes que lo componen y que muchas veces son diferentes los horizontes trazados.
Problemas repetidos
Lo cierto es que la crisis nuevamente está presente y que, a pesar de esto, hay sectores que siguen empujando por un futuro mejor de la actividad azucarera. Nos referimos al sector de investigación agrícola, en este caso a la Sociedad Argentina de Técnicos de la Caña de Azúcar (Satca) que impulsó y organizó la XX Reunión Técnica en nuestra provincia. Las palabras brindadas por los organizadores al momento de la inauguración de dicho evento son elocuentes y muestran que el sector científico conoce muy bien qué es lo que está pasando en la actividad en estos momentos.
En el acto de inauguración se dejó en claro que la veinteava edición se realiza en un marco muy difícil para el sector azucarero, como consecuencia fundamental del bajo precio del azúcar que no alcanza para cubrir los costos agrícolas e industriales.
Y que, a pesar ello, han decidido ir adelante con la organización de este evento, ya que tanto la generación de tecnología, como el intercambio de conocimientos e información técnica, no se deben paralizar, ya que sienten que tienen la mente puesta en el futuro de la Agroindustria.
Apuestan a un futuro superador, por lo cual deben seguir trabajando con ahínco, apoyados en la esperanza de que los principales problemas que aquejan a toda la actividad serán resueltos convenientemente por los responsables. Tienen la certeza de que si no se actúa sin mezquindades y solo apuntando al bien común, no se llegará a nada.
Afirman que en el año del Bicentenario, momento en la cual estamos, es oportuno recordar el espíritu de nuestros próceres hace 200 años, ya que fueron capaz de hermosas concepciones y valientes acciones, que llegaron a significar la entrega de sus patrimonios y hasta la vida misma, para crear y hacer grande esta Patria.
Los principales actores del sector sucroalcoholero tienen la responsabilidad de recuperar parte de ese espíritu, para simplemente abordar las soluciones que requiere la agroindustria, y para seguir desarrollándose en bien de la región.
El futuro azucarero puede ser venturoso, ya que las decisiones tomadas recientemente de aumentar el corte de alcohol del 10% al 12%, y que se suma a que este corte puede seguir siendo aumentado hasta un 20% para evitar realizar modificaciones a los motores, servirán para descomprimir de azúcar el mercado interno.
En la coyuntura actual, y para no seguir esperando que el programa alcoholero esté en marcha al 100%, el sobrestock de azúcar debe ser disminuido rápidamente, cumpliendo con las exportaciones dispuestas en su momento y que no se cumplieron.
La situación es difícil, pero si se actúa con la madurez suficiente y teniendo la vista puesta más allá de la caótica situación actual, la actividad azucarera puede mejorar y mantenerse con buena rentabilidad en beneficio de todo el sector azucarero nacional, y por ende provincial.