(Fuente: El tribuno Jujuy) ENTREVISTA A DANIELA PÉREZ
Es ingeniera e investigadora de la Estación Experimental Obispo Colombres de Tucumán y expuso en el marco de la Expo Apronor desarrollada recientemente, en el departamento tucumano Burruyacu. Explicó cambio en granos en su zona, luego de cambios de medidas.
La muestra se desarrolló del 31 de marzo al 1 de abril con un centenar de empresas del sector y exposición de desarrollos tecnológicos de producción agrícola. Fue organizada por la Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor) tendiente a mostrar el campo y las innovaciones tecnológicas e investigaciones científicas, con el apoyo de la Cámara de Maquinarias Agrícolas de Tucumán y varias entidades del sector.
Dio un panorama general de cómo está el campo, en esta zona en torno a maíz y soja, tras las medidas del nuevo Gobierno ¿Cuáles son los cambios más significativos?
-Hablando de granos el impacto ha sido positivo por las medidas que se han dado sobre todo en maíz porque se ha recuperado el precio, al eliminar un 20 % de retenciones el precio sube automáticamente y eso hace que se necesiten menos toneladas para cubrir los costos, lo que se necesita en este momento si el precio no sigue bajando. Justo hubo noticias de que el precio no siga bajando por las medidas que se han tomado en China. Estamos necesitando 4,5 toneladas (tn) para cubrir los costos y nuestro rendimiento por lo menos en Tucumán, el promedio es de 5,7 tn. En el caso de la soja la situación es ajustada, porque la medida no se ha liberado y con lo que se ha liberado en nuestra zona es complicado, estamos lejos del puerto y entonces estamos necesitando 2,5 tn que es más o menos nuestro rendimiento, por lo que no tendría mucho sentido pagar gastos. Las otras medidas, como lo que está planificado con el “Plan Belgrano” son a largo plazo, que en el caso nuestro que somos una economía regional necesitamos más medidas que tiendan a proteger o al desarrollo de nuestras industrias a partir de los productos primarios que producimos.
¿La liberación de las restricciones que había a las importaciones los favoreció en torno a los agroquímicos?
-Si se podía acceder a los agroquímicos, más que nada ha sido un efecto sobre el precio hasta el momento.
¿Ahora cuáles son las perspectivas frente a estas medidas?
-En realidad hay una mejora general del ánimo de la gente, porque después de mucho tiempo lo que siente es que por lo menos se le escucha. Quizás esa sea la medida más importante, el hecho de provocar otra dinámica y otra expectativa en la gente.
¿En el caso de los productores, cuáles han sido los más beneficiados: los grandes o pequeños?
-En todas las actividades muchas veces los más beneficiados terminan siendo los más grandes, porque hay una escala que permite sortear las situaciones negativas. Venimos de tres años de situaciones negativas, financieramente mal y los que se ven afectados siempre son los más chicos, o sea que el beneficio probablemente sea mayor para los más grandes pero es un alivio para todos en general.
Habló de una perspectiva hacia agricultura más amigable con el ambiente… ¿Cómo lo plantea?
-Desde la Experimental siempre tratamos de plantear eso, producir de manera sustentable y siempre proponemos que sea amigable con el ambiente, usando las herramientas, las tecnologías que hay de una mejor manera posible. Trataba de decir que las empresas podemos tener más ambientes productivos, la idea es separarlos porque apuntando a tecnologías para cada ambiente se puede mejorar el costo promedio, por ejemplo que en un ambiente se necesita fertilizar y otro donde no, si se pone la misma dosis para toda la finca se pierde en un lugar y gana en otra. Entonces se baja el costo y mejora el ingreso. De eso se trata la agricultura por ambiente, tecnología de georeferenciación, y siempre está el ojo humano, siempre hay que apuntar al monitoreo.
En el caso de la diversificación que se plantea, ¿hay posibilidades de avanzar?
-Esto lo planteaba como algo que hay que pensar en serio y trabajar sobre eso. Están empezando las políticas en ese sentido. Siempre es difícil cambiar, el productor asume riesgos y cambiar de cultivo es asumir otros riesgos. La política que se haga tiene que tender a la protección o a favorecer el cambio. Actualmente la campaña está mucho mejor, pero todavía falta, recién se está iniciando la cosecha y hay que ver cómo se da el temporal en la cosecha, que no afecte la calidad. Hay una expectativa de mejora del rendimiento, hay que ver hasta que termine.