(Fuente: Revista Agropost, entrevista al Dr. Hernán Salas Coordinador del Programa Citrus. Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres | EEAOC)
Es interesante comenzar diciendo que Argentina es el primer país productor de limón en el mundo y la provincia de Tucumán lidera esa producción con 1,3 millones de toneladas anuales.
Un producto con historia
En el año 2006, el Perito Agrónomo José Luis Foguet (Investigador Emérito de la EEOC), exponía con motivo de su designación como miembro de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria sobre la historia de la citricultura en Tucumán; hizo referencia a la división por épocas. La “época aventurera”, entre los años 1550 y 1800, en la cual sólo existían algunos árboles de naranjo dulce y agrio alrededor de las casas, no como plantaciones comerciales. Le siguió la etapa “bucólica” hasta el 1900, cuando numerosos poetas y viajeros ya le atribuían a la provincia el mote de “Jardín de la República”, destacando la floración de los naranjos en septiembre y su inconfundible aroma a azahares A fines del siglo XIX, la “Gomosis”, enfermedad fúngica, hace su aparición provocando la declinación de una gran cantidad de plantas.
Esta situación, generó el inicio de la etapa “técnica” que se caracterizó por la práctica del injerto para superar esta grave enfermedad. En las primeras décadas del 1900, se introdujeron numerosas especies y variedades cítricas en las cuales la Estación Experimental Agrícola de Tucumán (hoy Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres)
Agroindustria y limones
A partir de 1960, se dio inicio a la etapa “industrial” con la disponibilidad de los clones nucelares de limoneros Eureka y Lisboa y numerosos portainjertos que permitieron una gran producción y calidad de fruta. Esto, más la adopción de otras prácticas de manejo, orientó a la citricultura de Tucumán hacia la industrialización y a la exportación de frutas frescas a los mercados de ultramar y la llevó a alcanzar los primeros planos a nivel mundial. En 1961, la Estación Experimental comienzó un programa de mejoramiento genético de portainjertos a cargo de José Luis Foguet para obtener patrones que indujeran menor desarrollo a las copas y así poder incrementar las densidades de plantación potenciando la productividad por superficie. Fruto de este trabajo se inscribieron cinco nuevos portainjertos híbridos entre 2005 y 2006. Se destaca que estos portainjertos son las primeras creaciones que provienen de un programa de mejoramiento en el país.
En 1965 se funda la primera fábrica completa (S.A. San Miguel) y desde ese momento y hasta la fecha, se crearon 9 fábricas más, las cuales completan una capacidad de molienda hoy de 7500 toneladas diarias, haciendo de Tucumán el principal polo industrializador de limones a nivel mundial. Actualmente, se producen como derivados industriales, aceite esencial, jugo concentrado y cáscara deshidratada los cuales se exportan en su totalidad, aprovechando la totalidad de la fruta.
Fruta fresca
Actualmente, existen más de 30 empaques en la Provincia que procesan fruta para la exportación y poseen una capacidad de producción de 250.000 cajas de 18 kg por día. Esta fruta es direccionada a los más exigentes mercados como ser la Unión Europea (Gran Bretaña, España, Francia, Holanda, Alemania, etc.), Rusia, Ucrania, Polonia, Emiratos árabes, Hong Kong, Canadá, etc. El volumen de fruta fresca exportado en los últimos años se ubica entre las 250.000 y 300.000 toneladas y es muy demandado tanto por su calidad cosmética e interna como por su inocuidad. La calidad de la producción se basa en un manejo tecnológico de alto nivel La actividad citrícola en Tucumán abarca una superficie hoy de 40.000 hectáreas, produce 1.300.000 toneladas de limón aproximadamente de las cuales el 75% se destina a la industria, concentra más de 30.000 puestos de trabajo a lo largo del año y genera divisas por más de 500 millones de dólares.
Costos y Clima
En cuanto a las debilidades de la actividad, se podría considerar que el incremento de los costos (mano de obra e insumos) y las adversidades climáticas (sequías y heladas) han jugado un papel muy importante en los últimos diez años obligando al productor a extremar medidas con el fin de alcanzar la máxima eficiencia y mantener la rentabilidad del cultivo. Como ejemplo, se puede mencionar a la reducción del 60% de la producción ocurrida en el presente año a causa de las heladas en el invierno de 2013. No se puede dejar de mencionar a una gran amenaza como lo es el Huanglongbing, enfermedad bacteriana transmitida por un insecto, que ya está ocasionando graves perjuicios en lugares como Florida (EE.UU), Brasil, Sudáfrica, entre otros, por mencionar algunos de los principales damnificados. Si bien la misma aún no ingresó a la región, existen grandes riesgos de que ocurra si los actores principales, tanto públicos como privados, no aúnan esfuerzos para evitar su introducción.