(Fuente: La Gaceta Rural) Estamos satisfechos con el trabajo realizado durante esta zafra por los miembros del Ipaat, ya que se pudieron realizar gran parte de los trabajos trazados para este año, comentó el ministro de la Producción de Tucumán, Jorge Feijóo, presidente de dicho instituto.
– Tras la segunda zafra bajo control del Ipaat, ¿se cumplieron los objetivos de la ley?
– La ley impone una responsabilidad al Ipaat, que es retener, periódicamente, el volumen de azúcar físico que corresponde al porcentaje de excedente definido, el que será restituido a sus titulares una vez que acrediten que un volumen equivalente han exportado o destinado a alcohol no proveniente de melaza. En tal sentido, el Ipaat ha cumplido con el objetivo de la ley, porque ha procedido a practicar las retenciones que corresponden, inclusive el año pasado, cuando comenzamos la zafra con retenciones que eran superiores al 42%.
También hay que decir que el sector azucarero tucumano cumplió sus obligaciones respecto de los excedentes, en la zafra 2013: le correspondía exportar 150.000 tn y las exportó.
– ¿Los ingenios cumplieron depositando esos azúcares de garantía?
– Hay casos aislados que no han cumplido. Unos, por hacerlo fuera de término y los han normalizado luego, y hay un caso en que no lo ha hecho argumentando compensaciones con alcohol que produciría luego. En todos los casos, se han aplicado los sumarios y multas correspondientes que habilita la ley.
– ¿Los objetivos de control que prevé la ley, también se han cumplido?
– El control no es un objetivo, es un medio indispensable para constatar que el porcentaje de excedente se aplica sobre un total cierto de azúcar producida, y que la restitución del azúcar retenida se corresponde con volúmenes verificados de azúcar exportada y de alcohol no proveniente de melaza producido.
Los sistemas de control han progresado mucho. Ya hay 10 ingenios con control automático pleno de la molienda, el resto se ha complementado con personal permanente, y contamos con la valiosa colaboración de la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos).
– ¿Cuál es la relación entre el rol del Ipaat y la variación del precio en el mercado interno?
– La producción de azúcar es superior a la demanda; el Ipaat retiene el excedente anual, para asegurar una oferta y demanda equilibradas en el año y así contribuir a mejorar el precio. Pero la azucarera es una producción estacional, que en 5 o 6 meses produce lo que el país consume en 12. Por lo tanto, si en el período de zafra se vende -por necesidad de financiamiento- más azúcar que la demandada en esos meses, es inevitable una caída del precio.
“Entre 2015 y 2016, crecerá la demanda internacional y los precios se tonificarán”
El ingeniero Luis Varela dijo que el Ipaat cumplió con la ley porque retuvo el 22,83% de los azúcares producidos. ¿El bioetanol es el futuro?
El gerente del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (Ipaat), ingeniero Luis Carlos Varela, hizo un balance sobre el primer año de experiencia con la utilización del sistema de control de molienda de caña.
“Es muy bueno lo hecho con el sistema implementado y en funcionamiento en la mayoría de los ingenios. Los controles se realizan las 24 horas del día, mientras dure la zafra, tanto del personal en el Ipaat como in situ en los ingenios. Hasta fines de diciembre serán 12 las fábricas con el sistema instalado. Para la zafra 2015, nuestras expectativas son que los 15 ingenios estén monitoreados automáticamente. La industria que no cumpla tendrá sanciones, porque así lo establece la normativa vigente”, declaró a LA GACETA Rural.
“Nuestros controles incluyen los azúcares retenidos, el 22,83% de lo producido. El Ipaat toma esa cantidad en warrants o en un depósito, que a través de un comodato se convierte en un depósito fiscal; nos aseguramos que dicha azúcar esté inmovilizada y será la que se libere cuando esté acreditada la exportación o la fabricación de alcohol no proveniente de melaza”, explicó Varela. En Tucumán la zafra está terminando. “En abril se estimaba una producción de 1,4 millón de toneladas de azúcar; hoy estamos en 1,46 millón, lo que indica que las estimaciones fueron bastante exactas”, destacó.
¿Cuáles son los resultados obtenidos?, se auto preguntó Varela.
“Esperábamos que los precios se empiecen a tonificar. Con los compromisos a exportar y los de la azúcar para alcohol, el azúcar remanente está ajustada a la demanda interna”, destacó el gerente, y agregó: “estamos cerca de lo que consume el mercado interno, de manera que los precios deberían tonificarse; durante la zafra no ocurrió porque productores e industriales ofertaron su azúcar por necesidades de financiamiento”.
Por otro lado, Varela indicó que “los analistas estiman que la demanda mundial reducirá los stock de azúcar. Por lo tanto, entre 2015 y 2016, crecerá la demanda mundial y los precios mundiales tenderían a la suba”, dijo esperanzado.
“La base del sistema está. Muchos ingenios están controlando, trabajamos conjuntamente con los componentes de la actividad, estamos convencidos de que sí debe existir un control. Hoy sabemos cuánta caña bruta es molida, y también la cantidad de melaza que hay en los ingenios; tenemos que poder controlar la producción de azúcar blanca y cruda, y el alcohol. La actividad tiene futuro. Está en manos de los actores”, precisó.
Alternativa
El gerente reconoció que hay proyectos para aumentar la producción de bioetanol. “Es una alternativa. Hoy, Argentina importa nafta. Existe un proyecto del Gobierno nacional para incrementar la Competitividad del Sector azucarero del NOA (Proicsa) con financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).
Varios ingenios quieren participar: Atanor, Leales y el Grupo Minetti, con nuevas destilerías y/o deshidratadoras, mientras que Santa Bárbara y La Corona presentaron proyectos para incrementar su producción. También está el caso de algunas que, siendo proveedoras, no están aprovechando su capacidad instalada como en el caso de La Florida, Santa Rosa, Santa Bárbara, La Corona y Trinidad. “Tucumán debe obtener ese cupo extra para bioetanol, con lo que se podría revitalizar la actividad cañera”, planteó.
La caña es uno de los cultivos que arraiga al hombre al campo. “Si se hicieran estos proyectos de bioetanol, se lograría la recuperación total”, planteó como desafío.