(Fuente: La Gaceta) En Tucumán se sembrará este año una gran superficie de cultivos de granos que superarían las 300.000 hectáreas, tanto los gruesos estivales como los implantados de trigo y garbanzo, y los invernales que están cerca de ser trillados. A ellos se les suman las 240.000 ha de caña de azúcar y alrededor de 36.000 ha de cítricos, además de las tierras utilizadas en tabaco, papa, frutilla y demás hortalizas que se cultivan en la provincia.
Esto da una idea del alto volumen de agroquímicos utilizados durante el año y de los que se pueden estar utilizando por estos días, lo que lleva marcar la importancia de que los responsables del uso y manipuleo de estos productos lo realicen como corresponde. Estas tareas buscan el control más eficiente de las plagas y enfermedades, y evitar el daño a otros cultivos o montes naturales, siempre preservando el medio ambiente.
Decimos esto ya que en varias oportunidades las noticia en todos los medios relacionados al agro dan cuenta de los problemas que ocasiona el mal uso de los agroquímicos, así como el poco cuidado que algunos productores y aplicadores tienen al momento de realizar la pulverización.
Desde hace unos días atrás el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Zootecnistas de Tucumán viene informando a los profesionales matriculados sobre la necesidad de tener presente cuáles son los productos que hoy están prohibidos y cuáles las recomendaciones técnicas al momento de la aplicación. Por eso es necesario que todos los productores y los aplicadores, sumados a los vendedores y fabricantes de agroquímicos tengan presente las reglamentaciones vigentes al respeto.
En el caso de Tucumán rige la Ley provincial Nº 6.291/91, la que, en sus diferentes artículos, sirve de guía para evitar y/o minimizar accidentes de cualquier tipo relacionados a los agroquímicos.
Además, a nivel nacional existe la Guía de Uso Responsable de Agroquímicos que es un conjunto de instrucciones básicas para la comercialización, manejo, utilización, aplicación y disposición final de envases y residuos de agroquímicos, en virtud de las responsabilidades de los actores que intervienen en el proceso, y las necesidades de capacitación, los elementos de protección personal, los controles de salud y los planes para emergencias.
La Guía tiene por objetivo facilitar el cumplimiento de la legislación aplicable sin pretender modificarla ni reemplazarla, orientar y capacitar a los distintos actores del ámbito productivo, educativo, tecnológico, político, sanitario y de atención de emergencias sobre el uso correcto de los agroquímicos, a fin de prevenir daños a la salud y el ambiente.
Los agroquímicos no son inocuos para la salud humana ni para el ambiente, aunque su peligrosidad varía según su grado de toxicidad y su formulación. El riesgo asociado a ellos depende de las dosis utilizadas, las condiciones climáticas, el tipo de producto, el modo de aplicación y del tipo y grado de exposición. Por lo tanto, su uso responsable es indispensable para prevenir los posibles daños derivados.
La legislación aplicable vigente debe ser estrictamente cumplida por todos los sujetos en el nivel que corresponda, incluyendo aquellos responsables de su fiscalización y control.
Todas las personas involucradas en el manejo y aplicación de agroquímicos a lo largo de su ciclo de vida deben cumplir lo dispuesto por la legislación aplicable.
El fabricante o el titular del registro son responsables de utilizar las materias primas y componentes declarados y registrados ante la autoridad competente.
El vendedor es responsable de comercializar sólo productos registrados por la autoridad competente.
El productor agropecuario es responsable de adquirir sólo productos registrados por la autoridad competente, en sus envases originales con el etiquetado correcto y completo y de utilizarlos de manera correcta en todas las etapas de la producción, sea esta ejecutada en forma personal o mediante empleados a su cargo.
El asesor o director técnico -ingeniero agrónomo- es responsable del asesoramiento, planificación y supervisión del uso correcto de los agroquímicos en todas las etapas de la producción.
El aplicador es responsable de la correcta aplicación de los productos, en cumplimiento de las normas de seguridad para sí mismo, para terceros y para el ambiente.
Es por ello que instituciones como la Eeaoc, el INTA y la Dirección de Agricultura de la Provincia están en permanente contacto con el productor, y se cuenta además con la ley de agroquímicos N° 6.291/91 que es la herramienta que se tiene para regular todas las acciones relacionadas con los agroquímicos, a fin de asegurar su correcta utilización para proteger la salud humana, animal y vegetal, y mejorar la producción agropecuaria y reducir los riesgos para el medio ambiente. Y también evitar problemas judiciales, como el mencionado anteriormente.
El inicio de una nueva campaña debe servir para que los responsables tengan en cuenta los diferentes aspectos técnicos que deben ser cumplidos al momento de decidir la aplicación de un agroquímico.