(Fuente: El Tribuno Campo) Un encuentro en el que se abordó la realidad del sector de la producción de bioetanol dejó en claro la gran potencialidad del mismo y los diferentes beneficios que puede ofrecer al país.
Organizada por Prospectiva 2020 y Global Business Development Network LLC (GDBN), se realizó en Buenos Aires la conferencia “Rol del Bioetanol en la Matriz Energética”. El encuentro reunió políticos, técnicos, empresarios y medios de comunicación relacionados con la cadena del bioetanol y los biocombustibles en general.
Carlos Magariños, director general de Prospectiva 2020, tuvo a su cargo dar el marco de las disertaciones e hizo referencia al crecimiento de la participación del PBI de las naciones emergentes en relación a la pequeña participación de sus empresas en los mercados mundiales de capitales. También destacó el surgimiento de una clase media global que representará una oportunidad de negocios para la Argentina. “Para nosotros es importante que tanto lo público como lo privado se puedan juntar para seguir creciendo y es clave avanzar en los marcos regulatorios para promover la investigación y la inversión”, afirmó Magariños.
El Secretario de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación, Lorenzo Basso, se refirió al aumento corte de las naftas con bioetanol y destacó su importancia por los puestos de trabajo que generaría y el importante ahorro de divisas para el país. “La distribución de las fábricas en las provincias nos permite generar empleos, además de integrar a los pequeños y medianos productores agropecuarios”, subrayó Basso.
Julián Domínguez, ex ministro de Agricultura y actual presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, destacó el rol de la industria del bioetanol por su gran capacidad de promover valor agregado en origen, diversificar la matriz energética y reducir el déficit de la Argentina en materia energética por la sustitución de importaciones. Domínguez se comprometió a apoyar el aumento del corte de las naftas con bioetanol y apuntalar las inversiones que está realizando el sector”, y concluyó su alocución destacando que “Argentina no tiene oportunidad alguna si no crece a partir del sector agroindustria y de alimentos”.
El panel técnico
Un panel de expertos, que debatieron sobre las contribuciones de bioetanol al mercado de combustibles, dio el cariz técnico de la jornada. Una investigación donde se estudiaron las contribuciones económicas y sociales de la cadena de bioetanol fue presentada por Carolina Bondolich, economista de la Fundación Argentina para el Desarrollo de Argentina (FADA), quien destacó que la cadena del bioetanol de maíz genera más de 4.800 puestos de trabajo directos e indirectos con una masa salarial de 336 millones de pesos. La economista además destacó que la importancia de la cadena de bioetanol se refleja en los 900 millones de dólares de inversión productiva y en los 580 millones de dólares que el sector aporta al fisco.
El trabajo de FADA analiza el impacto para el fisco si el maíz no es exportado y se industrializa. “Si comparamos la industrialización del maíz con su exportación, vemos que la primera genera mayores ingresos y más estabilidad fiscal. Durante agosto de 2013, producir bioetanol a partir de maíz generaba 160 pesos más por tonelada para el fisco que lo recaudado por derechos de exportación”, explicó la economista.
Desde el INTA, el ingeniero agrónomo Jorge Antonio Hilbert planteó que un gran desafío es la integración de la producción con los criterios de sustentabilidad económica, social y ambiental. “Tenemos que considerar a los sistemas de bioenergía como una oportunidad de diseñar agroecosistemas productivos que agreguen valor”, dijo Hilbert.
Por su parte, Mónica Vázquez, gerente de servicio técnico de YPF, se refirió a la calidad de los biocombustibles y subrayó que la utilización de los mismos aportó más sostenibilidad en sus productos y menos contaminación. “La incorporación de los “bio” hizo los combustibles más amigables con el medio ambiente, después de 4 años de implementación, consideró que el programa es todo un éxito”, destacó.
El maíz, uno de los cultivos más prometedores para producción de bioetanol, estuvo representado por Martín Fraguio, director ejecutivo de Maizar, quien mostró la reciente evolución del bioetanol en Brasil, haciendo hincapié en que en aquel país cuentan con los dos tipos de productos: anhidro nafta y el hidratado puro. Fraguío propuso que la Argentina debe desarrollar el mercado de bioetanol hidratado. Al mismo tiempo, remarcó que la relación que existe en la industria automotriz de Argentina y Brasil permite pensar en un lanzamiento de autos flex fuel para nuestro país.
A modo de conclusión, el coordinador del panel y responsable del área agroindustrial de Prospectiva 2020, Bernardo Piazzardi, destacó que la actividad de producción de bioetanol deberá tener en cuenta cuestiones sociales, ambientales, económicas e institucionales para ser una industria sustentable.
Aumentar el corte
“El bioetanol es generador de cadenas de integración entre productores e industriales, además genera valor agregado, aumenta la oferta de naftas y le ahorra divisas al país porque sustituye exportaciones” destacó Javier De Urquiza, director nacional de Promoción del Ministerio de Planificación Federal. Además, explicó que desde el Gobierno se busca diversificar la matriz energética, por ello las proyecciones del corte de naftas son del 10% en el 2014 y del 12% en el 2015. De Urquiza concluyó: “Lo importante es seguir creciendo con este sistema, utilizar las leyes para regular la producción”.
Manuel Herrero Rosas, de la Secretaría de Energía, confirmó que el objetivo de su área es el aumento del corte hasta llegar al 12% en 2015, por ello comentó que durante el año 2014 las automotrices asociadas a ADEFA realizarán ensayos en sus vehículos con el 12% de bioetanol en el combustible. “Ninguna de las empresas automotrices radicadas en el país objeta el corte del 10%, es por eso que ya estamos en condiciones de impulsar el aumento hasta ese porcentaje”, destacó el funcionario.
En relación con las declaraciones del funcionario de la Secretaría de Energía, Manuel Ron, presidente de la fábrica de bioetanol BIO4, manifestó que en 2014 la capacidad de las 14 plantas será de 850 millones de litros, lo que será suficiente para cortar el mercado argentino de naftas al 10%.
Además, Ron señaló los beneficios de la industria del bioetanol a partir de maíz, destacando la mejora de la ecuación económica del cultivo, lo que estimula la rotación agrícola y favorece la sustentabilidad. “Es conveniente que todos los actores, públicos y privados, involucrados en estas cadenas de valor, realicen un esfuerzo por alinear sus intereses a los efectos de poder lograr una estrategia sustentable de provisión de bioetanol a la matriz de la Argentina”, subrayó Ron.
En la misma línea, Oscar Rojo, presidente de Cámara de Alcohol, se refirió al bioetanol de caña de azúcar y explicó que está cambiando el paradigma de la producción azucarera. “El bioetanol, brinda rentabilidad, estabilidad y productividad y la actividad está evolucionando de productora de azúcar a productora de energía”, afirmó.
Prospectiva 2020
Miembro de la Global Business Development Network (GBDN), es una desarrolladora de negocios diseñada para identificar tendencias y futuros escenarios de inversión dentro de sus áreas de estudio: energías renovables y cambio climático, alimentos y agro-negocios, biotecnología e informática y telecomunicaciones.
Salta espera
En la provincia de Salta existe un importante proyecto para la radicación de una planta de bioetanol en base a maíz que se radicará en el departamento de Anta. El proyecto se encuentra a la espera de la autorización del cupo de entrega de bioetanol por parte de las autoridades nacionales. Se trata de una inversión millonaria que generaría un círculo productivo virtuoso en la región en la que se instalará.
La experiencia de Tabacal en el norte
Tabacal Agroindustrias tiene un desarrollo muy importante en materia de biocombustibles, de hecho, desarrolló un programa de producción que la convirtió en pionera en bioetanol en el norte argentino.
El presidente de la compañía, Hugo Rossi, manifestó a El Tribuno Campo que “hay mucho trabajo en conjunto que se está haciendo con la industria petrolera y la automotriz como para adaptarlo todo y seguir yendo en este camino, que creo que es el adecuado”.
“Creo que es algo que tiene un gran potencial y un enorme impacto ambiental. También le veo muchísimo más impacto social y creo que el marco regulatorio es el adecuado. Hay mucho trabajo por hacer y hay que ir poniendo todo en marcha pero ya llevamos cuatro años de avance”, aseguró Rossi.
El titular de Tabacal indicó que la industria azucarera ayuda a mantener una línea de flotación en lo que es la ecuación económica del desarrollo de biocombustibles. “Hoy por hoy los precios de azúcar, tanto nacionales como internacionales, están en valores muy bajos, y se genera un quebranto muy grande tanto para el mercado doméstico como para el internacional, y las empresas que tenemos biocombustibles somos las que podemos más o menos mantenernos a flote”, afirmó.
El del biocombustible es un negocio que derrama ganancias a todos los sectores de la industria. Rossi dijo que este año hubo acuerdo con los cañeros independientes, quienes “participan de la renta del bioetanol y es exactamente la misma situación que para nosotros. Eso permitió pagarles valores más altos por la caña, sino no habría sido posible”.
“En el esquema en que se trabaja con ellos y en la medida en que se logren evitar las exportaciones a fuerte quebranto y reemplazarlas por biocombustibles, el ingreso de los cañeros va a aumentar notablemente”, anticipó.