El período comprendido entre octubre y diciembre constituye el inicio de la temporada de lluvias con la consecuente recarga de agua en los perfiles de suelos, hecho de fundamental importancia para los principales cultivos de la provincia de Tucumán. Dentro del trimestre cobra mayor importancia el último mes, ya que normalmente es el que aporta el mayor volumen de precipitaciones.
Sin embargo, diciembre se caracterizó por precipitaciones sumamente inferiores respecto del promedio normal en gran parte del territorio provincial. Tanto es así que en la mayoría de las localidades relevadas llovió hasta un 60% menos que el registro histórico, según consigna la Sección Agrometereología de la Estación Experimental.