– Desde su fundación, la institución fue muy respetuosa de cumplir el mandato fundacional que consiste en aportar las soluciones necesarias para el desarrollo y crecimiento de la agroindustria de la provincia. El modelo implementado desde su creación por su fundador, don Alfredo Guzmán, establece que si bien se trata de una institución sostenida y dirigida por el sector privado, su vinculación a la Provincia mediante el Ministerio de Economía nos permitió siempre contar con el apoyo de los distintos gobiernos, lo cual también contribuyó siempre al funcionamiento de la institución. Por lo tanto, el Honorable Directorio vigila en forma permanente el cumplimiento de este mandato. El otro aspecto virtuoso de la Eeaoc es que contempla en su funcionamiento dos grandes áreas: la agrícola y la industrial, y dentro de estas, coexisten múltiples disciplinas que interactúan para lograr un abordaje integral de las distintas problemáticas de las actividades productivas. Es así que, desde su fundación, si bien la principal actividad abordada fue la agroindustria azucarera (también principal responsable de su sostenimiento), desde aquí surgieron las primeras investigaciones de otras importantes actividades productivas de la región, como son la citrícola (principalmente, limonera) y de granos (soja, maíz, poroto, trigo, etcétera). Esto fue, sin dudas, de gran ayuda para lograr la diversificación de la matriz productiva de la región.
– ¿Cómo aborda la Eeaoc los desafíos relacionados a la producción sustentable de la agroindustria local?
– La actualización de los objetivos fundacionales exige a la Eeaoc adquirir un gran compromiso con la sostenibilidad de las distintas producciones a través del cumplimiento de los objetivos de desarrollo sustentable (ODS). Sin duda alguna, se trata de un concepto clave. Es por ello que desde hace varios años venimos trabajando, entre otras cosas, en investigaciones que permitieron en muchos casos reducir las emisiones y contaminaciones mediante el uso más racional de los combustibles y agroquímicos, a través de la obtención de nuevas variedades con distintas tolerancias o adaptaciones, de la adopción de técnicas innovadoras de manejo, tanto en la parte agrícola como sanitaria y de la profundización en los estudios y aplicaciones de todo lo relacionado a la bioenergía, mediante el uso de los biocombustibles elaborados a partir de los distintos tipo de biomasa. Asimismo, desde hace varios años, estamos trabajando también con el cálculo de la huella ambiental de los principales productos de la región. La posición geográfica de nuestra región hace que el cumplimiento de estos preceptos se vea severamente condicionado ya que el traslado de nuestros productos (hacia los puertos y luego a sus destinos finales) tiene un elevado impacto en la huella de los mismos.
– ¿Qué avances están haciendo en energías renovables para la agroindustria?
– Este tema ocupa uno de los principales lugares en la institución, al punto que se creó un programa de investigación denominado Bioenergía. Prueba de ello es la activa participación desde el lanzamiento mismo del “plan alconafta”, en el año 1978 en adelante. En forma permanente se está trabajando en mejorar la eficiencia de la producción de los biocombustibles (bioetanol y biogás) a partir de la biomasa generada en las principales actividades (azucarera y limonera), tanto de campo como de los desechos industriales. Somos conscientes de que el incremento de la producción de los biocombustibles y su posterior uso permitirán dar un salto de calidad importante en la sustentabilidad de las actividades productivas.
¿Qué rol juegan las nuevas tecnologías en sus investigaciones actuales?
– Sencillamente, juegan un rol fundamental. En los últimos años aparecieron numerosas Sigue leyendo →